El siempre querido y recordado flaco fue un luchador a tiempo completo. Desde
muy temprana edad desarrolla ese amor por el pueblo que lo llevo a dar la
mayor parte de su corta existencia (27 años) en fomentar la organización
y participación como instrumento de lucha permanente para conquistar
aquellas reivindicaciones de la parroquia y mas alla. En la década
de los ochenta junto con un grupo de jóvenes forma el Grupo Cultural
Hombre Nuevo el cual tiene presencia en la zona de Monte Piedad, espacio
donde comienza a desarrollar su actividad política cultural. De allí
surge el periódico El Vocero de Monte Piedad, el cual es llevado
en principio en la zona, luego tendría influencia en los trabajos de
La Cañada, La Central, La Piedrita, todas áreas del 23 de Enero.
Fungió en El Vocero como investigador editor.
También escribe algunos artículos relacionados con la situación
internacional(Centroamérica) y como entendía el proceso revolucionario
en esa parte del continente. De su lucha por las reivindicaciones populares,
podemos mencionar el hecho que significo para la parroquia el secuestro por
mas de una semana de varios camiones de algunas instituciones, en la misma
década de los ochenta que concluyo con el compromiso y puesta en practica
de remodelaciones generales en casi todos los bloques del 23 de Enero.
También recordamos el trancazo de la Av.
Sucre como consecuencia de una escases de agua en diferentes zonas. Por otro
lado estaba organizando actos culturales de solidaridad con El Salvador, Nicaragua,
y las famosas parrandas navideñas en La Plaza José Gregorio
Hernández frente el Bloque 5; colaboraba en las actividades desarrolladas
en el Barrio Sucre, como por ejemplo, La Cruz de Mayo y La Parranda del Niño.
El flaco tiene varias facetas que va cultivando
a través de los años. Excelente deportista, trabajador social,
estudiante, pero sobre todo poeta. Un poeta del amor y la esperanza en un
futuro mejor. Esto lo hace carismático y por ende un líder indiscutible
del movimiento popular. Amplia sus horizontes y ya no es solo en el 23 de
Enero el objetivo de sus luchas ahora es Venezuela y luego toda Latinoamérica.
Participa como miembro del Grupo Hombre Nuevo
en diversos encuentros a nivel nacional para la discusión de un proyecto
alternativo de un movimiento popular y llevar adelante en todos los terrenos
la lucha por conquistar un nuevo amanecer lleno de esperanza y vida digna
para todos. Ingresa en la UCV, primero como trabajador y luego como estudiante
de la escuela de Sociología y de inmediato pasa a la actividad política
que se desarrolla en la universidad. Participa activamente en la organización
del sindicato de vigilante para conseguir mejoras laborales para sus compañeros.
También participa en cada una de las manifestaciones
tanto pacificas como violentas que se desarrollan dentro y fuera del recinto
Universitario en el duro año de 1989, especialmente durante el mes
de Febrero. Allí desarrolla a toda su capacidad sus dotes de organizador
y liderazgo en el movimiento popular logrando controlar con una conducta ejemplar
los desmanes cometidos por algunos delincuentes al tratar de saquear y destruir
pequeños comercios y locales especialmente en el 23 de Enero. Llega
el año de 1993 y se acentúa el clima de conflictividad en el
país, calentandose la atmósfera política y continúan
las marchas, las protestas callejeras y las movilizaciones populares. Entonces
tomando como referencia los cacerolasos en Chile y Argentina, Sergio y un
grupo organizado del movimiento popular montan el gran cacerolazo del mes
de Marzo contra el entonces Presidente Carlos Andrés Pérez,
con un extraordinario éxito a nivel nacional. La experiencia se repite
con mayor contundencia un mes después.
El año de 1992 fue un año de protagonismo
importantísimo en la vida de Sergio. Coordina y organiza y participa
directamente en los levantamientos militares del 4f y 27 n. en el primer caso
coordina y organiza la defensa del 23 de Enero junto con el pueblo (cabe destacar
que el 23 de Enero fue una de las pocas parroquias donde hubo enfrentamientos
armado entre militares y civiles. en el 27 de N. También le toca coordinar
y organizar los diversos grupos, la toma político- militar del 23 de
Enero; la cual se logra con éxito por algun tiempo, algunas horas.
Esta vez ademas de participar directamente en las acciones se le encomienda
la tarea de ayudar, después de la derrota, a los militares patriotas
que se encontraban en la zona.
Les brinda todo el apoyo posible: los esconde, los
viste y alimenta, los mantiene seguros y luego los saca sin ninguna inconveniencia.
Se gradúa de revolucionario. 23 de Septiembre de 1993. Las universidades
del todo el pais han llamado a una marcha a caracas para pedir un presupuesto
justo. Se llena la plaza del rectorado. Unas 13.000 personas, alegres entusiastas,
una movilización pacifica, que empiezan un recorrido que representaría
las ultimas horas de vida de Sergio Rodríguez. Juntos, cantando, bailando,
compitiendo la mejor consigna. La muchedumbre avanza. En plena Av. Universidad
desaparece el flaco Sergio. Lo consiguieron en la esquina El Chorro. Había
desaparecido de la retaguardia para aparecer liderizando la marcha con la
consigna de llevarla hasta el congreso. En frente, cientos de policías
armados hasta los dientes hacen un cordón para impedir que prosiga
la marcha. Hay un momento de discusión. se impone el carácter,
el líder, el arriesgado, el valiente,.continuamos adelante. Eran las
2:30 pm. esa decisión le costo la vida a Sergio Enrique Rodríguez
Yance, mártir y líder del 23 de Enero.
El Sergio Poesia
Aquí
voy cual cometa fugas, papagallo sin amarras, dispuesto a volar sin grillos
ni cadenas hacia lo desconocido. Voy por el mundo tal ves justificando mi
discurso sobre la integralidad del ser humano, buscando el equilibrio del
hombre con la naturaleza, rompiendo la usurpación de las vanguardias.
Aquí estoy, individuo solo universalizando mi existencia, aquí
voy cual loco alegre regalando mis arapos a los desposeídos, compartiendo
el pan de las ideas libertarias. Aquí vengo cual Quijote enmudecido
entregando mi amor como un pan compartido para todos, asumiendo la dinamicidad
de la vida. Aquí vengo con mi espada luminaria atravesando los fantasmas
de la inconsistencia y el egoísmo, levantando mi espada contra aquellos
químicamente puros, farsantes de la honestidad. Aquí estoy amigos
y enemigos míos, con mi armadura de guerrero dispuesto a entregar mi
vida, estando seguro y convencido que la muerte no existe
Sergio Rodriguez - Junio 1993.-
_Gracias a el Semanario Sucre en Comunidad por la reseña de El Flaco.