El espíritu rebelde, de resentimiento y de arrecheras que dirige a cada uno de los camaradas que se encapuchan y han decidido como divisa de vida la resistencia no lo van aplastar con señalamientos y descalificaciones políticas o personales. Es algo que esta allí, latente impermeable.


 

De nuevo el 23 de  Enero vuelve a ser protagonista de titulares en los diferentes medios del país. La acción desplegada por mas de treinta colectivos de la parroquia  y Oeste de Caracas,  unos ciento treinta hombres, mujeres y jóvenes encapuchados,  la semana pasada,  estuvo recorriendo toda la basura mediática, en su mayoría para usar la actividad con el fin de atacar al presidente y el gobierno bolivariano.

 

Las incursiones de la DISIP y otros organismos de seguridad en la parroquia, practicando allanamientos y algunas detenciones a raíz de la muerte del camarada “Caimán” en una descabellada acción con explosivos en Fedecamaras han creado la molestia de todas las organizaciones sociales y colectivos revolucionarios en la parroquia. Algunos de ellos decidieron salir a la calle y sentar posición.

Algo es cierto, debemos asumir las responsabilidades de nuestros actos.

 

Los medios privados del país, voceros de la oposición escuálida, en un aquelarre de desinformación han tratado de hacer ver que acciones como las que se dieron durante las tres horas mañaneras de toma y cierre de algunas calles en el 23 son contra el gobierno, la comunidad  y sus espacios siendo lo cierto que nunca estas actividades  perturban mas allá de solo tener que subir o bajar a pie dentro de la parroquia. Sean las razones de la actividad validas o no, acertadas o desacertadas hay algo que se debe tomar en cuenta con la relación al espíritu de la parroquia. Es de resistencia y su accionar es y será siempre de insurgencia.

 

Ayer me comentaba un vecino periódico en mano como se mentía sobre lo que pasa en el 23 de Enero. El diario Ultimas Noticias aseguraba que los enfrentamientos entre grupos y colectivos tenia en jaque a la comunidades del sector. Ese vecino me preguntabas cuando había sucedido eso y era imposible de contestar porque jamás en el 23 de Enero ha habido enfrentamientos armados entre los diferentes colectivos y menos en perjuicio de los vecinos.

 

 El espíritu rebelde, de resentimiento y de arrecheras que dirige a cada uno de los camaradas que se encapuchan y han decidido como divisa de vida la resistencia no lo van aplastar con señalamientos y descalificaciones políticas o personales. Es algo que esta allí, latente impermeable.

 

 Estoy completamente seguro, que cuando empiece “el gran peo, ya sea este con los “marines” o los traidores del proceso, veré la sangre de muchos estos camaradas regando las aceras de Caracas por defenderlo como sucedió el 11 y 12 de Abril  y como estábamos dispuesto a hacerlo después del 2 de Diciembre ante la  arremetida fascista que estaba montada.

 

El comandante Hugo Chávez, líder del proceso revolucionario bolivariano en diferentes oportunidades ha mencionado que estamos infiltrados por la CIA y es posible, puede ser verdad, pero ¿quien no esta infiltrado por la CIA  en esta revolución?   Hasta el entorno del comandante esta vigilado y monitoreado por esta agencia norteamericana. ¿Es Baduel de la CIA o no? Como lo fue en su oportunidad Luís Miquelena?

 

 Estoy completamente seguro que en las filas PSUV hay agentes enemigos, en las instituciones y los ministerio, dentro de sus asesores y en la FAN también. O es que acaso es mentira que los consejos comunales están en muchos casos o dirigidos o manipulados por gente de Primero Justicia o Un Nuevo Tiempo?   ¿Y a quien obedecen estos?  A la CIA compañeros.

 

No, los  enemigos de este proceso no están en el 23 de Enero. Por eso considero que los diferentes Colectivos de la parroquia tienen que dar un paso adelante y fijar posición firme y sin ambages pero con responsabilidades asumidas  y el gobierno debe sentarse a conversar aquí mismo en el 23 con ellos.